Vive si...

Riaño Vive dentro de los que hemos vivido en él,
Anciles, Burón, Éscaro, Huelde, La Puerta, Pedrosa, Riaño, Salio...
nada nos ha llenado tanto como su todo,
debemos recuperarlo aunque solo sea un poco,
y no habrá futuro para nosotros y nuestros hijos más gratificante,
que volver a vivir en él, sin que sea un sueño.
Riaño, hace 23 años "muerto", Riaño asesinado,
y los hombres lo mataron, con sus envidias y engaños, y ahora,
después de estos años, hay quién lo quiere olvidar pero,
por mucho que se quiera, si has vivido ahí, en un lugar así,
Riaño no se olvida jamás, y más,
si ahora lo ves, hundido en la miseria, de querer ser,
lo que fue siempre, ignorando lo que fue.
.......................................que las aguas vuelvan a su cauce.

domingo, 29 de junio de 2014

...en Tablanca

Edición de la obra de J.M. Pereda titulada, "Peñas arriba" 
Como amantes somos de los buenos consejos relacionados con la tierra que nos vio nacer, hacemos aquí nuestro particular y pequeño homenaje a la obra literaria realizada por el cántabro, José María de Pereda hace unos 120 años y titulada “Peñas arriba”
La narración exhaustiva de una historia situada en el mundo rural de entonces, en un pequeño pueblo de la Montaña Cántabra llamado por él autor, Tablanca. La Montaña y su mito, junto con sus gentes, en un tono bucólico; donde las costumbres y la tradición y el respeto hacia ellas, son el hilo conductor y que a todos les une. Es esta obra una manifestación en contra de la insensibilidad y la abulia ciudadanas de eruditos sabedores, que por eruditos, se convierten en estúpidos personajes, víctimas de su propia arrogancia en la ignorancia profunda de lo que les rodea. Es en sí esta obra una lanza en defensa de la gente de los pueblos y de su “sabia ignorancia”.
Queremos mostrar algunos pases del libro por su clarificadora intención en el contexto de finales del siglo XIX donde ya estaban creciendo las semillas del futuro que hoy conocemos y que podemos muy bien llamar: “la apisonadora del Estado”.

El Sr. De la Torre de Provedaño dice al visitante de su casa y hacienda en el campo:
“…Yo le diría al Estado desde aquí: Tómate en el concepto que más te plazca, lo que en buena y estricta justicia te debemos de nuestra pobreza para levantar las cargas comunes de la patria; pero déjanos los demás para hacer de ello lo que mejor nos parezca; déjanos nuestros bienes comunales, nuestras sabias ordenanzas, nuestros tradicionales y libres concejos, en fin;(y diciéndolo a la moda del día) nuestra autonomía municipal, y Cristo con todos”.
“Que las leyes se deriven de la Naturaleza de las cosas mismas. Que las leyes se acomoden a los pueblos, no los pueblos a las leyes de otra parte porque en ella den buenos frutos”

El médiquillo” del pueblo, en conversación con el ilustre personaje venido desde Madrid al pueblo de Tablanca…:
“Quien haya tenido la desgracia de nacer y vivir entre calles urbanizadas y vecinos temporeros sin otros horizontes a la vista que las bocas extremas de la calle, ni otros cielo que la menguada tira de él, columbrada por la rendija de los contrapuestos aleros de ambas aceras, y se sienta arrastrado por las seducciones de la vida mundana, por la fiebre de la política, o fiebre de la Bolsa, o por el hechizo de los salones y espectáculos; quien viva, en suma, obligado por el gusto o la necesidad, aclimatado a los ruidos de la muchedumbres y al estruendo de las máquinas, y, como reñido con el sol… No sabrá nunca, no penetrará jamás, lo que hablan, lo que dicen, lo que enseñan; la fuerza, el poder atractivo y vivificante que poseen esos mil componentes de la vida regional gozada al aire libre y de padres a hijos…”
“¿Por qué ha de ser el hombre de los campos el que se eleve hasta el hombre de la ciudad y no el hombre de la ciudad el que descienda con su entendimiento, más luminoso hasta el hombre de los campos para entenderse mejor?”

Vicente y Cris, dos paisanos del pueblo de Riaño (ya fallecidos), una mañana de domingo, conversando. Os recordamos.

El sentimiento positivo y llamado en su época “regeneracionista” que Pereda manifiestó en 1897, es aplicable a nuestros días con sus propias palabras e ideas, tal como el las plantea en su obra:

Encontrar ese equilibrio es el objetivo, no lleno de dificultades. Según él, el cuerpo social, gastada su sensibilidad con tantos y continuos sucesos acontecidos en tan poco espacio de tiempo, no se conmueve con nada. La fe en lo divino y el sentimiento de lo más noble en lo humano, van relegándose al montón de las cosas inútiles, cuando no perjudiciales. No es posible ya ni siquiera de  buen gusto sentir entusiasmo por nada. Verdadera agonía del espíritu social. De eso adolecen los tiempos actuales y por ahí venia la muerte del cuerpo colectivo. Le corroe la gangrena  por los grandes centros de su organismo atiborrado: por la ciudad, la academia, la política, la bolsa… Torrente circulatorio de las insaciables ambiciones del hombre culto. Pero por misericordia de Dios quedan sanas aun las extremidades que son las aldeas montaraces y sus bienes comunales que con mucho tiempo y paciencia podrían purificarse y reconstruir la parte corrompida de los centros. Y es trabajo bien honroso y entretenido el que procuran la conservación y hasta el fomento de esto que me he atrevido a llamar Tesoro a riesgo de que ustedes se rían de ello y de mis candorosos idealismos.
La gran obra en sí, consiste en la unificación de miras y voluntades para el bien común.

Riaño Vive.

Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

martes, 13 de mayo de 2014

...en nosotros mismos

Una puerta de Entrada hacia nuestros montes
Montaña de Riaño, una puerta  al futuro

Explotación y desarrollo sostenible de los recursos naturales en la Montaña de Riaño. Turismo de Naturaleza, caza, pesca y ganadería. ¿Es esto posible?

Creemos que sí, con una base insalvable que se resume en una sola palabra: Respeto.
Este es el objetivo y el problema de fondo en realidad; conseguir el respeto de todos, a lo que es de todos. Unificación de miras y voluntades de todos por el bien común, la Montaña de Riaño
Mirando al futuro, que es de lo que se trata; sin olvidar nunca de dónde venimos. Ser conscientes para empezar, de que este patrimonio de todos, que todos poseemos y que podemos contemplar cuando miramos al horizonte, no es algo que nos haya caído del cielo; es un bien heredado de nuestros mayores, fruto del trabajo duro durante muchas generaciones para conseguirlo mantener como hoy lo conocemos en su mayoría. Una consideración de base muy a tener en cuenta para entender el significado de todo lo que nos rodea y una asignatura importante para cualquier proyecto que afecte de alguna forma al conjunto de la Montaña de Riaño. Además de ser un buen manual, inevitable, indispensable,  para aprender de los grandes errores cometidos en el reciente pasado y que están muy a la vista en nuestra tierra. Sin duda demasiado.
Tal como reza el título de este texto,  y repetimos, el éxito de este proyecto conjunto que es actualmente la Montaña de Riaño en sí misma, reside en el Respeto escrupuloso de su Naturaleza. Conseguir cada vez más, un entorno mejor conservado, es la garantía del éxito para todas las iniciativas que se tomen en este sentido pues todos dependen y dependerán de ello. La caza, la pesca, la ganadería, y desde hace un tiempo, el ecoturismo; como todos sabemos bien, son actividades directamente relacionadas con el entorno natural donde se desarrollan y de él, dependen prácticamente por completo. Ni que decir tiene, que en la medida que se consigan compatibilizar y entender con el respeto debido entre cada una de las partes por un mismo objetivo, dependerá el éxito y desarrollo global de todas; y por añadido de toda la Montaña. Quizá es hora de pensar en dejar a un lado viejos privilegios sustentados en argumentos trasnochados de una sociedad, la actual, que poco simpatiza hoy con estos cánones y que muestra una sensibilidad muy distinta ante asuntos de la Naturaleza que nos ocupa(valga la redundancia). Nos referimos para explicarlo gráficamente, a la clásica foto del cazador, la víctima y el fusil. Algo que nos parece de lo más normal a los que nos hemos criado en la Montaña pero que ya no lo es tanto para la mayoría de las personas que nos rodean. Abramos ya ese camino en casa.
Tenemos un tesoro común con mucho futuro por delante pero sobre todo, el gran reto y el deber de saber gestionarlo con acierto. Para empezar, si tenéis un momento, podéis ir  viendo algunos ejemplos que encontrareis por el mundo alante sin levantaros siquiera del sofá de vuestra casa, desde la pantalla de nuestro ordenador o smartphone.
Ese respeto del que hablamos requiere también de otra palabra importante con mucho significado: Ayuda.
Respeto y Ayuda entre los interesados, lejos de abusos y zancadillas que es lo que desde hace tiempo parece imperar en la gestión de nuestros terrenos públicos. Esta sagrada palabra de Ayuda, conlleva un compromiso aun mayor de generosidad por parte una vez más, de todos; superando esos viejos egoísmos con la condena de la prepotencia entre cualquiera de quienes reciben de los bienes comunales de los pueblos de la Montaña, buena parte de sus recursos. Todos iguales respetando las normas, que con su buen hacer han de acordar e implantar, siempre, con el consentimiento de la institución que se debe al pueblo, legítimo propietario de todo;  las Juntas Vecinales (JJ.VV.). 
Serapio, Onorato y Orencio, paisanos de Huelde (Montaña de Riaño), levantan la copa de plata, símbolo del buen trato entre las gentes de la Montaña en los Concejos. Después de un Concejo.
Retratos de la Historia para el futuro.
Una buena y justa forma de recuperar el protagonismo que merecen nuestros antiguos Concejos. Las JJ.VV., única institución con verdadera autoridad para poder articular con coherencia y responsabilidad la gestión de estos recursos de la Montaña. Todas las JJ.VV. deben tomar nota de esta oportunidad y asumir la responsabilidad que les corresponde por derecho propio pues suyo es el patrimonio objeto de explotación y del cual todos dependen. Es necesario pues, dadas las circunstancias, una “resurrección moderna” por llamarlo de alguna forma, de los Concejos. Recoger con firmeza el testigo que nos traen estos tiempos en un nuevo escenario que es el nuestro. La "revolución de los Concejos" solo consiste es volver a ser lo que siempre fueron, obedeciendo únicamente a las obligaciones que siempre desempeñaron; lejos de las clientelas que las han arruinado y desprestigiado durante las últimas décadas, como genuina institución del pueblo.
Con ese respeto hacia las JJ.VV. y su buena gestión por parte de sus representantes y quienes se benefician de ellas, lograremos con eso y un poco de tiempo, lo que todos deseamos en realidad; una vida mejor para nosotros y los que vengan; en nuestra propia tierra.
El futuro es prometedor, aprovechémoslo.

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

martes, 1 de abril de 2014

...el oso casual

Un momento más que agradable por inesperado, vivido en nuestras montañas al encontrarnos a nuestro querido amigo Oso, tomándose un aperitivo. Buen provecho paisano.


...Escuchando conversaciones ajenas por las alturas del monte; en un lugar de la Montaña de Riaño (León) llamado "Tendeña", como se escucha en la grabación.  Eso parece que han aprendido también a hacer estos simpáticos y curiosos animales (rebecos) con quien les está filmando en ese momento, al recibir una llamada en su teléfono móvil. De parte del rebeco, queremos trasmitir a todos aquellos que se acerquen por estos lugares, que para no ser delatados, apaguen sus teléfonos móviles por favor.
Bromas a parte, solo decir una vez más, que la Naturaleza en la que viven estos animales junto con ellos, es nuestro mejor tesoro. Algo que debemos cuidar con mucho más mimo del que lo hacemos.
Saludos y gracias por regalarnos estas bellas imágenes a la persona que las filmó.
El rebeco te escucha...

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

martes, 18 de febrero de 2014

...con el horizonte al revés

Este es el horizonte en la Montaña de Riaño; que se mira cabeza abajo desde hace ya tres décadas.
Montaña de Riaño, con el horizonte al revés
Una vez más, gracias a la facultad que nos da la edad, con su memoria, queremos expresar nuestras opiniones e inquietudes sobre la tierra que nos vio nacer, intentando siempre hacerlo desde la perspectiva de la historia vivida y no de la que nos cuentan.
Que el término de Montaña de Riaño (MR) es nuestra mejor marca, es un hecho que nuestra reciente historia lo demuestra. Que la Montaña de Riaño ya no es lo que era, eso, también es un hecho, pero no motivo para destruirlo; y por eso, exponemos algunas razones.
Desde que los caminos de carros y carretas comenzaron a ser  carreteras para vehículos de tracción mecánica, la MR comenzó a hacerse oír entre la gentes de cada vez más lejos, por ser el nuevo centro estratégico natural que unía todos los valles, y sus caminos, en uno solo. Se Convirtió así, en el centro referencia y de servicios para toda la comarca de montaña nororiental leonesa. Fueron años de progreso, acompañado este, de verdadera prosperidad en toda una zona de Montaña de duros inviernos, acostumbrada ancestralmente a vivir en una economía de supervivencia. Tiempos que fueron cambiando poco a poco la fisonomía de los pueblos viviendo su propia transformación sin más dictado que la adaptación a las nuevas oportunidades; mirando desde la puerta a la calle, las gentes emprendedoras de Riaño especialmente, vieron surgir delante de casa la posibilidad de dar lo que tenían a cambio de hacer un buen negocio, con todo un mundo que llegaba y descubría las maravillas de nuestra Montaña, nuestra dura y bella tierra.  Este proceso avanzaría desde mediados del XIX durante más de un siglo, y hubiera continuado de no ser por la Apocalipsis que se avecinaba: La cruel e injusta sentencia a desaparecer, bajo las aguas de un pantano. Tenemos como mejor ejemplo de esta próspera época de la Historia, la arquitectura de las nuevas edificaciones, el Partido Judicial y  el Parador Nacional , símbolo este también, de su caída en picado.
A modo de curiosidad comentamos, que las antiguas y gloriosas comarcas históricas de la Montaña,  Valdeburón y Tierrra de la Reina, quedaron incluidas en el término de la Montaña con el apellido de Riaño, que se usaba cada vez más entre las conversaciones de las gentes  que por ella transitaban para hacer referencia a la zona. Esto es algo que todavía hoy sigue sin agradar demasiado a algunos de los descendientes de hidalgos de Valdeburón y de los vasallos y señores de Tierra la Reina.
Durante ese tiempo, la localidad de Riaño fue asumiendo paulatinamente el papel de centro neurálgico y la montaña  se encontró en ese camino con los años de mayor prosperidad y crecimiento demográfico de toda su historia. Nadie cuestionaba entonces como es lógico, la identidad de este término para diferenciarse del resto, pues era sinónimo de riqueza y belleza natural sobre todo para los que venían de fuera. El hecho de que ahora en la segunda decena del siglo XXI, en tiempos de vacas flacas por los excesos cometidos, esto se cuestione, deja en mal lugar a aquellos que lo hacen por el mero hecho de hacerse y por muy lógico que parezca. Nuestro pasado reciente delata nuestro egoísmo y falta de unión. Un egoísmo peligroso con un resultado que a la vista está, pues con el, hemos tirado piedras muy grandes sobre nuestro propio tejado común, "La Montaña de Riaño"...que al fin y al cabo, no es más que un nombre, una marca.
En esta situación de declive que arrastramos desde hace ya décadas, le han salido parentelas al término como es el que parece políticamente correcto, de Montaña Oriental Leonesa. Que no nos parece mal si se trata de identificar geográficamente a una zona, pero nada más. Por otro lado, cuando hablamos de Picos de Europa, en gran medida y exceptuando a Valdeón y Sajambre, solo podemos decir que Picos, lo que es Picos, no somos; pero no hay que andar muy lejos a pie para darse cuenta que somos uno de sus mejores miradores… eso ya es algo.
También existe otra denominación que no por novedosa deja de ser la de mayor fundamento histórico: Montaña de Vadinia. Una bonita palabra y un término que recuerda los primeros pobladores de estas tierras que dejaron su testimonio por escrito, labrado sobre algunas de sus lápidas de piedra en tiempos de Roma. Según nos muestra nuestro querido historiador sajambriego, Eutimio Martino, en su obra Roma contra Cantabros y Astures, los vadinienses fueron una de las tribus que se enfrentaron con ferocidad  a la todopoderosa Roma en las históricas “Guerras Cántabras”.
Montaña de Riaño ha sido un distintivo de calidad durante mucho tiempo, no pudiendo llegar a donde le correspondía por tenerle reservado el destino y la avaricia de algunos, la sentencia que todos conocemos. Aun así, sigue manteniendo algunas de sus señas de identidad, potencial para nuevos proyectos comerciales gracias a su mejor tesoro, su Naturaleza. Clásicos como su repostería, su excelente carne de vacuno o los ancestrales productos elaborados derivados de la matanza del gocho (cerdo), pueden seguir poniendo con letras grandes en sus etiquetas, Montaña de Riaño. Una herencia que aun estando lejos de olvidarse, no consigue tener el  protagonismo que se supone podría alcanzar, como sucede en otras zonas que consiguen tener denominaciones de origen de prestigio y fama. La impresión es que vivimos en un escenario cada vez más decadente en el que cada uno tira por su lado por doquier. Lo vemos en las últimas apariciones de la palabra Riaño en los medios de comunicación donde Sajambre y Valdeón, comarcas hermanas desde siempre, no quieren ahora compartir el escaño de  Picos de Europa, con el resto de la MR. Sus razones tendrán sin duda, pero, visto desde otra perspectiva a una mayor distancia, solo se percibe una zona en disputa y dividida por intentar alcanzar cada uno por su lado, el mejor trozo del "pastel". No el propio sino, el de “la sumencion” sin objeciones que nos traen los grandes señores de los impolutos "Audis" negros. Algo que  parece dejar de lado cualquier consideración por parte de quien la recibe, y ha hecho olvidar a través de los años cada vez más, nuestra  propia identidad, anulando cualquier resquicio de reivindicación en ese sentido, más si es algo romántico o histórico. Este dinero venido del cielo y no trabajado desde la raíz, provoca, mal gestionado, como así parece ser, la fragmentación y la división de las gentes de la Montaña, y lo que es peor, viendo los resultados, parece caer siempre en saco roto.
Profundizando un poco en este asunto, uno tiene la sensación de estar ante una organización algo parecido a una “cosa nostra”. Expresión que identifica muy bien a todo lo que se cuece en el camino recorrido por el maná  entre el cielo y la tierra. Un mana, dicho sea de paso, venido de los impuestos y que viene envuelto en un aura de silencio por parte de sus benefactores. Ayuntamientos a la cabeza, empresas y la ganadería principalmente; parecen vivir por y para este sistema, y como ellos mismos dicen, no hay otro. “Es lo que hay” que es lo que parece se dice hoy para justificar lo injustificable.
Tanto “oro venido de Roma” para que todos al unísono en una montaña decapitada, sigan rezando con sus serviles dirigentes locales a la cabeza eso si,  el “padre nuestro” de San Glorio; lo que significa, ineludiblemente, ...que "todos queremos más". Y dejando ver una vez más, que la sinrazón de la situación les ha dejado sin ideas ni resuello para cambiar la perspectiva hacia el horizonte, al cual, miran al revés. ¿Y el rumbo? … una deriva marcada desde Valladolid por sus petulantes burócratas de turno… ancha es Castilla.
Hemos caído pues, con el tiempo y sin madre(el valle); en una dinámica de no respeto hacia los demás que somos todos. Un egoísmo estúpido y mezquino nos está hundiendo cada vez más en el fango y nos hace cómplices de nuestros propios verdugos, demostrando no haber aprendido nada de las duras lecciones pasadas. Solo parece que queda ya en la MR un solo espíritu, el de la supervivencia. Muy bajo hemos caído por olvidarnos.
Un hecho, una pregunta y una respuesta,  para muestra:
¿Cuántas de las personas que se benefician directamente de los ancestrales terrenos de nuestra Montaña, administrados por las Juntas Vecinales (antiguos Concejos); estaban defendiéndolos para que no desaparecieran en las protestas organizadas en León a tal efecto? La respuesta es: ninguno.

Esto es lo que hay. Viva la montaña, viva, viva el pueblo montañés...… y calderos para todos.

Desde la web "www.altoesla.com" leemos lo siguiente... 
Es necesario fortalecer la unión de la Montaña de Riaño y no seguir dispersando su gestión y administración. Las presiones de Comarcas vecinas y son muchas y la disgregación de Riaño, evidente. Ante estos hechos deberemos de responder con la unidad de todos y así evitar lo que significaría la definitiva extinción de La Montaña de Riaño. Lo que es realmente trascendente es que nuestros recursos y patrimonio se empleen en generar desarrollo en la Comarca y evitar así su expolio para beneficio de otras Comarcas. 
Los Políticos y empresarios de esta Montaña deben de darse cuenta de lo mucho que nos estamos jugando: el ser o no ser en el inmediato futuro.

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

domingo, 5 de enero de 2014

...en la noche salvaje


Entre las hayas del bosque de los montes de la reserva de fauna salvaje de Riaño (León), la noche se mueve...en silencio. Observar bien los acontecimientos que se suceden en el vídeo, donde el primer protagonista y mejor servido esa noche, es el Oso Pardo; un buen ejemplar que aparece desde lo más oculto, raudo al reclamo de un abundante y fácil bocado en medio de alguna parte. Como cumpliendo con el protocolo animal, el oso hace los honores entrando en escena por la puerta grande entre dos hayas que la dibujan. Desconfiado, pero decidido, después de rastrear con su radar olfativo todo lo que le rodea, hace un movimiento con su zarpa y de seguido, echa sus dientes sobre "el Venao" decapitado, para llevárselo lejos de esos ojos curiosos que seguro intuye. Ese ciervo ha sido cazado ese mismo día por alguien que después de haberse hecho una foto con el, se marcho solo con su cabeza. Continua la noche con el desfile de curiosos en busca de algo bueno para la cena. El Lobo, es el siguiente en aparecer dejando su marca en el lugar e insistiendo en su deseo de obtener recompensa, sin al parecer, conseguirlo. La noche quieta, se alborota de repente con la llegada de una piara de nerviosos Jabalís que azotan y remueven el suelo con sus hocicos multiuso. Su lomo esta erizado como si supieran que están siendo observados por ojos curiosos y desconocidos. Al final se van todos juntos y otra vez, la silueta de un oso grande aparece fugazmente. Después, un oso más joven, asoma la cabeza entre la puerta de las dos hayas y huye al instante despavorido. El lobo, vuelve a la escena... se va.
Todos, parecen intuir que algo extraño sucede en ese lugar de la noche. Cada uno a su manera nos lo deja apreciar en las imágenes del video con sus gestos y movimientos.
Imágenes que hacen pensar en lo que a uno le puede suceder si pierde la cabeza y se queda a dormir al raso en el monte; o también, ya desde la calidez y seguridad del hogar propio sentado cómodamente en el sofá; en la gran riqueza natural que poseemos en nuestra tierra y que creemos, poco valoramos. Algunos, la disfrutamos con placer cuando podemos, y la defendemos con vehemencia siempre allá donde estemos.
El oso, morando en nuestra, su tierra, lo dice por si solo. Es nuestro mejor tesoro.
Que sea para siempre, como siempre.

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

martes, 31 de diciembre de 2013

en los calderos del 14


¡CALDEROS!... ¿Cual es el significado de esta exclamación?

Muchas personas de las que nos siguen por el mundo cibernético y también por el mundo real alante, quizá no sean conscientes de lo que significa hacer esta afirmación de ¡calderos!. El trasfondo del asunto es una sencilla llamada a filas. Una llamada de atención a la acción ciudadana de las personas. Una forma de intentar sensibilizar a todos aquellos que como nosotros, buscamos un mundo mejor, más lejos o más cerca de alguna parte; más grande o más pequeño. Sin más colectivo político que el de cada uno con sus inquietudes, o lo que lo mismo en este caso, con su caldero; en busca de un único y saludable objetivo que es hacer desaparecer de la Montaña,  lo que ha sido y es, causa de tanto daño: el pantano de Riaño...solo, caldero a caldero lo conseguiremos.
Mucho amor y calderos de ÁNIMO para el nuevo año 2014 en la nuestra querida Montaña de Riaño.

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

martes, 15 de octubre de 2013

...en el lobo

Lobo en la Montaña de Riaño fotografiado por  Andoni Canela. 2013
Lobos de la Montaña
Una bella imagen como esta y un artículo en prensa cuyo titulo nos gusta, nos hacen escribir esta entrada en nuestro blog.  El fotógrafo es Andoni Canela que ha pasado una buena temporada rastreando los lobos de la Montaña y del que se publica recientemente en la  prensa leonesa el artículo titulado: Riaño, tierra de lobos.
El acontecimiento nos trae a la mente irremediablemente, dos sucesos recientes vividos entre estas bellas montañas. El primero sobre la "autoridad" de los guardas al llamar la atención de toda persona que ande por los montes según ellos comentan, sin permiso para hacerlo. Circunstancia desagradable que deben soportar hasta incluso los propios lugareños, buenos conocedores de la zona que solo buscan disfrutar de lo que les rodea; ya sea con sus ojos o con unas lentes de aumento como unos prismáticos, cámaras etc.  El otro, un desafortunado y reciente suceso del que nos acabamos de enterar; que bien podría haber sucedido a este mismo ejemplar de lobo. Hace unos pocos días, dos lobos de los que durante todo el verano en la sierra de Riaño, avistaban las cámaras de los fotógrafos y amantes de la naturaleza de la zona y de los venidos de todo el mundo, fueron pasados como no, por la escopeta de alguien del lugar. Un acto arbitrario que fue realizado según las fuentes, por un conocido guarda de la zona.  Nosotros nos preguntamos, como es posible que esto pueda suceder sin que nada pase. Cuando estos animales como se está comenzando a demostrar y se puede leer claramente en este artículo, lejos de ser ningún tipo de lastre, son el mejor exponente de una gran riqueza que atesora la Montaña; en este caso de Riaño. Un lugar que puede ser y es, como se está demostrando, de referencia internacional para el seguimiento y disfrute de los amantes de la Naturaleza salvaje; que son muchos y creemos, pueden ser más. Dicho sea de paso, todos ellos como cualquier mortal, están obligados a dormir y comer durante esos días de monte y lo hacen en los hostales y albergues de la zona. Este verano, por segundo año, lo han hecho de la mano de la empresa Wild Watching Spain.
Es momento quizá de dejarnos de lo que creemos son ahora cinismos interesados expresados en la famosa y utilizada frase de que "la caza es lo que trae el dinero a los pueblos" como si fuera lo único y omnipresente. Ya no. La caza debe comenzar a respetar el espacio y derecho de otros al disfrute de estos recursos, cuando estamos ante algo que es un bien heredado de todos, para todos. Una fuente de riqueza que en la buena administración y regulación, basada en el respeto y conservación de su Naturaleza Salvaje, como debió ser siempre, tendrá su mejor potencial y garantía de éxito. Es un nuevo y esperanzador tren de futuro para nuestra históricamente, malograda tierra. Un tren que comienza a andar en la Montaña de Riaño; que si no cambiamos y RESPETAMOS quienes pertenecemos a ella especialmente, volveremos a perder.
Igual que antes lo fueron las truchas de nuestros inmejorables ríos, son ahora el lobo y el oso nuestro mejor cartel para los nuevos tiempos que se avecinan. No los destruyamos también.


Hace 50 años, los guardas de la Reserva Nacional de caza de Riaño, cazaban también los osos.
Dejaron de hacerlo.
Cambiando la escopeta por el teleobjetivo. Una nueva apuesta de futuro que sin duda los animales, principalmente, agradecerán
Durante el año en curso, de 2013, la actividad de avistamiento de lobos de WWS en la Montaña de Riaño ha generado más de 500 salidas de clientes, (en el bien entendido de que no equivale a 500 personas diferentes, puesto que una misma persona, normalmente, realiza un mínimo de dos salidas). La práctica totalidad de los clientes proceden de fuera de León, siendo de origen urbano- preferiblemente grandes ciudades-, o de procedencia extranjera, (ingleses, franceses, italianos, belgas, alemanes.). Podemos considerar estas personas como "turismo de calidad", tanto por su carácter especializado, nivel cultural y, lo que es muy importante, capacidad de gasto o económica. A ello debe añadir la realización de más de 200 salidas, este mismo año, para avistamiento de oso, (en otras zonas de León y Asturias), específicas para la época de berrea en nuestra Comarca, y la visita de gran número de fotógrafos aficionados que acuden a la Montaña a utlizar la red de "hides" o escondites que, para la observación y fotografía de gran número de especies de aves, posee WWS. Finalmente, se ha recibido la visita de varios operadores turísticos extranjeros, (especialmente de Gran Bretaña), especializados en turismo de Naturaleza. Fruto de las mismas, para la temporada 2013 ya se ha confirmado la visita de más de 15 grupos, solamente del Reino Unido, siendo las expectativas para la próxima temporada inmejorables, puesto que se multiplicarán varias veces las cifras alcanzadas este año de 2013, el segundo de actividad de WWS. Finalmente, referir la visita de diferentes medios de prensa escrita, radio y TV, tanto nacionales, como extranjeros, y la publicación de gran número de reportajes y artículos en medios de difusión nacional, en todos los cuales se ha destacado el valor de los ingentes recursos naturales de la Montaña de Riaño.
Finalmente, referir que, de los recursos que generar la actividad, del orden de un 70-80% revierte directa o indirectamente en nuestra Comarca, ya sea a través de gastos en alojamientos, hostelería y restauración, combustible, y otras compras, salarios de empleados, etc
**Wild Watching Spain. 2013.

Para todos, saludos de aullidos

Entrada publicada en Ileon.com

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

domingo, 22 de septiembre de 2013

...en el pico la corván

Montse, Ana y Lucía, tres amigas del barrio de La Redonda, posando desde "el corral"

El Valle, visto desde "la Cudilliella".con La Corván, el Rio Grande y parte del Campo San Miguel a su izquierda.

Embargado de emoción, bajo la pindia escalera de casa, mientras contemplo la luz de la mañana que penetra entre las sombras del pequeño portal. Es 9 de Agosto en el calendario y hoy cumplo nueve años; mis amigos ya me esperan jugando en el corral. Veo sus pies moverse bajo la pared que delimita mi vista y experimento entonces una satisfacción especial; algo que siempre vivo cuando vienen a buscarme, y ese día no se por que, lo recuerdo aun más. Entre tebeos y bicicletas varias, el corral de casa en verano es como una especie de ludoteca libre. Cuentos de héroes aventureros como los del "Capitan Trueno", el "Jabato"; y otros menos “serios” como “Mortadelo y Filemón” o “la Rue del Percebe”, "Zipi y Zape"..., como también los cromos repes de la colección de “Vida y Color” circulaban por las manos de los niños del barrio que se acercaban por allí. Hoy tampoco he conseguido el "cabeza osea de lado" que a tantos parece que nos falta. Cuando acaban de leer los tebeos, los dejan de nuevo en el tambor de detergente de “Dixan” donde los guardamos. El coleccionista es mi hermano Antonio. Yo solo aprovechaba la atracción literaria para poder intercambiar la bici de alguno, por el tiempo de lectura; pues no tuve bici propia hasta entrada la adolescencia. Esta mañana de agosto no recuerdo si desayuné. Creo que fue como otros días aunque más rápido, un buen tazón de leche migada de la “Linda” (nuestra vaca). Enseguida, junto con el grupo de amigos, salimos del corral en busca de la aventura que teníamos planeada. Hoy subiríamos la Pico La Corván. La montaña enorme que preside a cada momento, el horizonte de nuestros ojos delante de casa. Estaba llena de pinos y nos parecía por ello, casi inexpugnable pero aun así, estábamos decididos a subirla.
Salimos ya del pueblo, en el lugar llamado “Resejo”, una campera que lindaba con las últimas casas y con el río al otro lado. Llegamos al río y como no, nos entretuvimos divirtiéndonos al cruzar sus aguas por el pontón de un tronco de madera de chopo y  piedras pasaderas que se construía cada año en este paso, por y para las gentes del pueblo. Era muy divertido correr sobre el tronco y saltar entre las piedras en medio del agua en marcha; y ese día no lo fue menos. Ninguno de nosotros cayó al río esa mañana. Nada más cruzar, a pocos metros, se encontraba el pico de la “Corván” y a sus pies, a la derecha de donde nos encontrábamos, el “Campo San Miguel”. Este, era un reciente descubrimiento que nos había encantado y hacia el nos dirigíamos ahora entre una “urbe” de tiendas de campaña de veraneantes que nos resultaba incómoda por ocuparnos un gran espacio. Espacio que ya comenzábamos a disfrutar enormemente durante casi todo el año. Intentamos pasar desapercibidos caminando por el canal de riego de hormigón que bordeaba con los pinos por detrás de las tiendas. Hasta llegar a la mitad de la montaña según nuestros cálculos, que habíamos realizado mirando la montaña desde lejos unos días antes.
Comenzamos la ascensión entre los pinos pasando por una especie de manto de hierba alta como amontonada y repisada por los campistas. Luego, nos encaramarnos entre arbustos que no nos dejaban ver nada, haciendo la subida difícil y pesada. Comenzábamos entonces a conocer lo hostil que puede ser la montaña al acabar por momentos, enzarzándonos entre sus espinos y sentir sus punzadas en nuestras tiernos cuerpos. También en forma de picaduras de hormigas rojas que nos atacaban sin piedad, al pisar y revolver sus nidos con palos sin darnos cuenta de las consecuencias.
Después de mucho esfuerzo y sin tener ni idea de donde estábamos, llegamos a donde ya no se podía subir más. Un lugar sin estorbos y descampado. Seguro, era la cima. Todos orgullosos estábamos, pues lo habíamos conseguido. Habíamos subido al “Pico la Corván”. Contentos por la nueva conquista, bajamos con nuestros pantalones cortos y nuestras piernas y brazos magullados, sin mayores altercados, camino ahora de casa; pasada de largo ya la hora de comer…por lo menos esta vez, no íbamos mojados.
Saludos, ...y calderos.

** fonso,
el pequeño de Agapito. 

Fotografias de Antonio G. Matorra y Eva Alvarado

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

martes, 2 de julio de 2013

...en Heidi

Desde el corral de casa donde esta aparcado con las puertas abiertas; a mis 12 años recién cumplidos y junto a parte de mi familia, mi madre y dos hermanos, nos metemos en el seiscientos amarillo, dirección a un nuevo lugar llamado Carabanchel, en la gran ciudad de Madrid, para no sabía entonces, cuanto tiempo. Un largo, monótono y ajetreado viaje a través del llano castellano nos esperaba. Guardo el recuerdo nítido de la explanada en el pueblo de Mayorga de Campos, llena de aperos de hierro oxidado, donde comíamos bajo el sol de verano, juntos, unos bocadillos que mi madre nos había preparado por si surgía la ocasión, como así fue. Mientras tanto, mi primo Miguel Carracedo buscaba la manera de arreglar el sistema de refrigeración del 600, que echaba una nube de humo blanco por el motor. Fueron varias horas bajo el duro sol de Mayorga hasta reanudar el incierto camino. Lo contemplaba en marcha en mi asiento con una mezcla de tristeza e incertidumbre. Desde la ventanilla no dejaba de mirar cada segundo el paisaje en movimiento con sus pueblos a lo lejos, en la llanura amarilla; y sus torres de iglesia sobre las modestas casas agrupadas a su derredor, que parece que la sostuvieran, pensé.
Cuando quedaban unos 50 km. Miguel comento que a partir de entonces la distancia se nos haría mas corta que ninguna. No se muy bien porque lo dijo pero, para mi, fueron los kilómetros mas largos que nunca había recorrido metido en un vehículo; entre túneles y autopistas y cada vez más coches a nuestros lados, fuimos llegando y llegando  a la ciudad…
Así por fin, a la luz de las farolas y focos de vehículos, llegamos de verdad al barrio que me esperaba, Carabanchel. En la calle denominada Avda. de Oporto. Un lugar en el que creo, desde el primer momento en que puse los pies en el, tuve la profunda convicción, inconsciente; de que era para mi, un lugar de paso. De la misma forma que pienso ahora, después de todo lo sucedido, que ese montón de agua demoledora de vida que cubre el valle de mi pueblo, algún día desaparecerá. Por que es lo justo y es lo natural, sencillamente. Y por que no decirlo, por que el agua fluye.
Ahí debía quedarme hasta regresar. Eso sería desde entonces lo que marcaría mi ciclo de vida, la ilusión de volver a mi pueblo. Algo que sucedería en vacaciones pero que suponía para mí, mucho más que eso. No recuerdo sufrir ningún trauma ni nada parecido por la ausencia de la libertad que había vivido hasta entonces, solamente los días pasaban ahora sin mayores alicientes fuera del colegio, que mirar los coches y la gente pasar desde la ventana a través de las rejas que la guardaban. Todos los buenos amigos que hice callejeando en aquel para mi, triste barrio madrileño; nunca llegaron ya después de pasados los años, a significar tanto como aquellos con los que compartí mi infancia en el corral. Y nos es que no quisiera hacer amigos por estar amargado al venir a la ciudad, no. Como he dicho, ni siquiera lo recuerdo. Sencillamente, desde mi experiencia, creo que la vida en la ciudad es, con todos los respetos, por muchas razones, aburrida y triste. Gris. Un lugar inhóspito para un niño en el que no queda más alternativa que ser rescatado por sus mayores dejando pocas posibilidades para desarrollar sus instintos de niño, poco más allá de la acera de casa. Un mundo sin duda aburrido en el que mis raíces solo se deslizaron por su superficie y obligado por las circunstancias.
Quizá ahora entendáis un poco el porque del título de este texto, Heidi; que sin ánimo de querer ser sensiblero, he de reconocer, su recuerdo frente al televisor en las tardes del sábado en el piso de la avenida de Oporto, viendo los capítulos que me hacían estremecer de emoción; como lo hacen ahora al volver a verlos 35 años después, junto a mis hijos.
Heidi, una bonita historia para nuestros pequeños hijos, llena de sensibilidad. Os la recomiendo.

*el pequeño de Agapito y Nati

RIAÑO VIVE
Plataforma por la Recuperación del Valle de Riaño

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